Aceite de Coco para el pelo y la cara

La producción de aceite de coco virgen, se encuentra principalmente en los países tropicales, donde se produce en grandes cantidades para ser comercializado como tratamiento cosmético para la belleza de la piel y el cabello. Un árbol de coco produce de 50 a 150 frutas al año y la fruta tarda de 11 a 12 meses en madurar.

El aceite de coco proviene de la presión mecánica de la pulpa fresca, lo que explica que mantenga un pequeño sabor sutil que perfuma de manera muy agradable.

El aceite de coco tiene ácidos grasos como ácido láurico: 50% y ácido mirístico: 20%, una concentración que se encuentra muy poco en los aceites vegetales habituales. Esta composición tiene una gran afinidad por las proteínas del cabello, así como un peso molecular bajo que facilita la penetración dentro de las hebras del pelo y el cuero cabelludo. El aceite de coco también contiene hierro y vitamina A y E, que le dan propiedades antioxidantes.

Este efecto del aceite de coco genera una importante acción relipidante que le da una apariencia suave a la piel y un importante brillo al cabello, devolviéndole su belleza natural. El aceite de coco también tiene propiedades de limpieza, ya que al someter las moléculas al proceso de saponificación, cuando se combinan con hidróxido de sodio, adquieren propiedades de limpieza y espumación extremadamente importantes.

Veamos entonces todos los beneficios que aporta el aceite de coco para el pelo y la cara, siendo estos dos aspectos, el símbolo de la belleza femenina en su estado puro, dotado de un poder de atracción y seducción sin igual.

Beneficios del aceite de coco para el pelo

Durante algunas pruebas realizadas con aceite de coco para ayudar a reparar el pelo dañado, se ha comprobado que este aceite tiene una acción interesante. Principalmente cuando el aceite de coco se ha empleado en todo el cabello como máscara antes o después del lavado.

¿Cómo aplicar el aceite de coco en el pelo?

Para conseguir los beneficios y la belleza de un cabello brillante, suave y saludable, el aceite de coco debe aplicarse como una máscara antes del champú.

Vierte de 3 a 5 cucharas de aceite de coco en un envase de vidrio, calienta en el microondas por unos segundos, luego aplica el aceite de coco en todo el cabello, desde la raíz hasta las puntas secas y maltratadas. Luego masajea por unos minutos, peina el cabello y coloca un gorro o una toalla caliente, de manera que se pueda concentrar el calor y sus nutrientes actúen con mayor eficacia en todo el pelo.

En la mañana siguiente, lava tu pelo como de costumbre, aplicando 2 o 3 veces champú para retirar completamente el aceite de coco. Después de secar el cabello, el resultado de los beneficios sencillamente será fenomenal. Brillo, suavidad, hidratación y belleza, ¡todo en uno!

Beneficios del aceite de coco en la cara

Los beneficios del aceite de coco en la cara y la piel de todo el cuerpo, realmente son numerosos. !Observa!

Hidrata y tonifica la cara

El aceite de coco contiene naturalmente ácido fenólico, un ácido que es antioxidante y combate los radicales libres. Gracias a la vitamina E y sus ácidos grasos, el aceite de coco tiene beneficios para tonificar el cuerpo y la cara de forma sostenible para devolver la belleza natural al reparar y alisar la piel.

Se puede utilizar con un exfoliante

El aceite de coco junto con la pulpa, pueden resultar un excelente tratamiento exfoliante  de la piel que ayuda a eliminar la epidermis muerta de la cara y todo el cuerpo.

Alivia la piel de la cara maltratada por el sol

El aceite de coco tiene la característica de ser un aceite “After Sun”, por su capacidad de calmar el enrojecimiento y aliviar las quemaduras de la piel causadas por el sol. Esta acción calmante es equivalente a la del Aloe Vera sobre la piel expuesta mucho tiempo al sol.

Repara los labios agrietados

Al igual que la piel de la cara, el aceite de coco es muy apropiado para calmar las quemaduras de los labios originadas por un día de sol o por exceso de frío. De la misma forma este aceite ayuda a humectar los labios agrietados después de haber tenido fiebre y evita que se formen las molestas costras que pueden desarrollar herpes.

Tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias

Un pequeño rasguño, una ligera quemadura o algún arañazo en la cara o en el cuerpo, con riesgo de infección, puede ser tratada con aceite de coco, gracias a sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. En este caso, se recomienda aplicar unas gotas en la piel 2 a 3 veces al día y en cada lesión.

Ayuda a eliminar las cicatrices

Los ácidos grasos contenidos en el aceite de coco tienen un efecto estimulante sobre la producción de colágeno, una proteína que juega un papel importante en la fuerza y ​​la elasticidad de la piel. La acción de este aceite promueve la producción de colágeno, lo que puede ayudar a acelerar la desaparición de las cicatrices más rápidamente de la cara y el cuerpo.

Ayuda a combatir el eczema y la psoriasis

El aceite de coco puede ayudar a combatir la deshidratación de la piel de la cara que puede causar eczema, psoriasis, rosácea o queratosis pilaris. Al igual que la parafina, el aceite de coco humecta profundamente la epidermis y mejora notablemente la humedad y la salud de la piel.

Puede reemplazar productos caros

Las propiedades hidratantes del aceite de coco en la piel, en realidad pueden reemplazar muchos productos caros y menos efectivos. Por lo tanto, crear una mascarilla de aceite de coco para la piel de la cara trae más beneficios, es mucho más barato, y es sorprendentemente más eficiente.

Cómo aplicar la aceite hidratante de coco para la cara

Prepara una mascarilla de coco en la casa, ¡es muy simple!

Toma de una a dos cucharadas de aceite hidratante de coco y colócalas en una batidora eléctrica para que se cree una sustancia cremosa y ligera. Puedes vaciar el contenido en un envase de vidrio bien cerrado para mantenerla.

Esta crema hidratante resultante del aceite, se puede utilizar tanto en la cara como en el cuerpo. Si algunas áreas están particularmente secas o tienen problemas de cicatriz o quemadura, lo más recomendable es aplicar directamente el aceite de coco, para una hidratación más rápida.

También es recomendable aplicar esta crema hidratante al final de una ducha de agua caliente o vapor, cuando la piel aún está caliente y los poros permanecen abiertos, de esta forma el aceite de coco se absorberá más fácilmente.

Aplicar aceite de coco para hidratar la cara

Es posible agregar un poco de aceite de coco a una máscara de reparación facial y a la crema para el contorno de ojos y las ojeras.

Basta solo con aplicar la crema hidratante o el aceite de coco puro en las áreas que necesitas tonificar. No es necesariamente útil poner todo el aceite en la cara, si no deseas sentirte muy grasosa, puedes concentrarte, por ejemplo, en la frente y en las áreas debajo de los ojos, o en las partes más secas. Luego deberás aplicar unos pequeños masajes en círculos concéntricos.

Crema exfoliante para la cara

Para hacer tu propio exfoliante natural y nutritivo para tu cara, necesitas agregar y mezclar una cucharada de aceite de coco que servirá como hidratante y una cucharada de pulpa de coco que actuará como un exfoliante real.

Aplica esta mezcla de aceite y pulpa de coco hidratante en las áreas deseadas y enjuaga después de unos minutos. Este tratamiento está especialmente pensado para la cara pero también se puede utilizar en algunas articulaciones como los codos, donde la piel se reseca con regularidad.

¿Cómo elegir tu aceite de coco?

Asegúrate de elegir bien la calidad de tu aceite de coco para el pelo y la cara, que pueda garantizarte el mejor cuidado. Para ello, deberás optar por uno que no haya sido refinado, que mantenga todas sus propiedades intactas, sin alteraciones de productos químicos.

También procura comprar aceites de coco tratados con la técnica “primera prensa en frío”, esto significa que los residuos no se calentaron y se pudo obtener una mayor cantidad de aceite.

Finalmente, para evitar agredir tu cabello o la salud de la piel de la cara, utiliza aquéllos aceites de coco que están certificados como “orgánicos”, es decir, que no contienen fertilizantes ni pesticidas.