Aceite de Colza

El aceite de colza o canola se extrae de la semilla  de una planta crucífera del mismo nombre. Mucho se ha discutido acerca de la conveniencia o no de utilizar este aceite para el consumo humano, dado que alguno estudios apuntan a que las semillas han sido modificadas genéticamente. A continuación aclaramos todas las dudas.

El aceite de colza no es el más apropiado para utilizar como parte de la dieta, de hecho su uso es mucho más extensivo al ámbito industrial como combustible, lubricante, para la fabricación de jabón e incluso como insecticida.

En el sector de alimentos, es un aceite muy utilizado para la elaboración de alimentos precocinados, dulces, mantequillas, patatas fritas congeladas, mayonesa, chocolate entre otros.

A pesar de que las opiniones son muy contradictorias, lo cierto es que la mayoría de los estudios apuntan a que su consumo, lejos de favorecer al organismo podría incluso aumentar las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares entre otros problemas de salud.

A continuación repasamos cuáles son las principales contraindicaciones del aceite de colza para el consumo humano.

La presencia de hexano causa malestar

Durante el proceso de extracción del aceite de colza, se utiliza una sustancia proveniente del petróleo: el hexano. Esta sustancia química podría dejar residuos en el aceite vegetal, lo cual se traduce en toxicidad cuando se utiliza para el consumo.

Algunos de los efectos que puede provocar la ingesta de aceite de colza contaminado con hexano es dolor de cabeza y náuseas.

Puede ser muy perjudicial para los bebés

Otro de los compuestos perjudiciales del aceite de colza es la presencia de ácido erúcico, un ácido graso monoinsaturado el cual puede causar problemas de corazón en niños pequeños y bebés, retraso en el crecimiento y diferentes problemas en las glándulas suprarrenales y el hígado.

Es muy importante revisar la alimentación de los más pequeños, especialmente todo aquello que viene envasado, para asegurarnos de que únicamente se han utilizado productos saludables en su elaboración.

Sus efectos nocivos aumentan cuando se calienta

El aceite de colza puede potenciar sus efectos perjudiciales para la salud al someterlo a altas temperaturas. Este aceite vegetal no es apto para soportar grandes temperaturas pues cuando se caliente en exceso aumentará el volumen de grasas trans perjudiciales para el organismo.

Las grasas trans son las causantes de numerosos problemas cardiovasculares como por ejemplo las subidas de colesterol, el cual puede provocar taponamiento arterial y riesgo de sufrir infartos de miocardio e ictus, o la subida de la tensión arterial.

Es posible que el aceite de colza también se encuentre bajo la denominación de aceite de canola, aunque este nombre no es más que la abreviatura de Canadian Oil Low Acid, pero no deja de ser el mismo aceite.


En cualquier caso, la forma más segura de consumir productos que puedan contener en su elaboración, aceite de colza, es comprobando que en la etiqueta especifique que el producto no lleva ácido erúcico ni glucosinolatos.


¿Sabías qué…? En el año 1981, España sufrió de forma muy extendida una intoxicación conocida con el nombre de síndrome del aceite tóxico, también conocido como síndrome tóxico o enfermedad de la colza causado por la ingesta de aceite de colza desnaturalizado.