Aceite de Rosa Mosqueta

El aceite vegetal de Rosa Mosqueta se extrae de la planta Rosa Moschata, también llamada Rosa Rubiginosa, que es un arbusto silvestre de la familia de la rosas. Originariamente proviene de Europa del Este, pero en la actualidad está extendida por los Andes chilenos y argentinos, Asia y el norte de África.

¿Por qué es tan bueno el aceite de Rosa Mosqueta?

Es una planta muy apreciada por sus propiedades cicatrizantes y regeneradoras, que se usa en forma de un aceite extraído de sus semillas. Para que el aceite sea lo más puro posible y conserve todas sus propiedades es muy importante usar un aceite extraído de una primera presión en frío.

Tiene un gran poder antioxidante gracias a su contenido en vitaminas A, C y E, además de ácidos grasos esenciales: Omega 6, Omega 3 y linoleico. Además, tiene propiedades reafirmantes, reparadoras, hidratantes, nutritivas y antiiflamatorias. Si quieres saber qué beneficios te puede proporcionar sigue leyendo.

Reduce visiblemente el aspecto de las cicatrices

El aceite de Rosa Mosqueta atenúa las cicatrices de la piel ayudándola a regenerarse. Esto es así gracias a sus ácidos grasos, que mejoran la flexibilidad, permeabilidad y capacidad de regeneración de la piel.

La vitamina A también ayuda a que las heridas cicatricen mejor, igualando el tono y la textura de la piel. Es eficaz contra las cicatrices queloides, hipertróficas, o las que quedan después de pasar por una cirugía o como causa de un accidente.

Mitiga las arrugas y retrasa los signos de la vejez prematura

Según algunos estudios, la vitamina C y el licopeno presentes en el aceite de Rosa Mosqueta estimulan la producción de colágeno y aceleran la velocidad de la regeneración celular de la piel, reduciendo las arrugas y las líneas de expresión.

Su uso diario además ayudará a prevenir la aparición de futuras arrugas. Es por ello que este aceite vegetal se ha convertido en uno de los ingredientes cada vez más populares en las cremas anti envejecimiento.

Eficaz contra las marcas de la piel como las manchas

Los ácidos grasos esenciales de la Rosa Mosqueta mejoran la pigmentación de la piel, su textura y su tono. Al ayudar a producir colágeno, protege la piel de algunos de los daños del sol reduciendo las manchas que este produce.

Además, fomenta la producción de melanina en la piel lo cual ayuda a remover la hiperpigmentación igualando el tono natural y corrigiendo de este modo las manchas que en algunas ocasiones pueden resultar antiestéticas.

Combate las quemaduras provocadas por la exposición solar

Gracias a su poder regenerativo, es muy recomendable aplicarse Rosa Mosqueta después de la exposición al sol. El sol irradia rayos UVA, los cuales producen arrugas en la piel que a su vez, fomentan el envejecimiento.

La vitamina C presente en el aceite de Rosa Mosqueta ayuda a aportar el colágeno a la piel, el cual tiende a disminuir ante exposiciones prolongadas al sol. Además, por su contenido en ácidos grasos esenciales (omega-6, omega-3 y linoleico) y vitaminas A (en forma de ácido retinoico), C y E, el aceite de Rosa Mosqueta es uno de los productos ideales para la regeneración de la piel, lo cual viene muy bien en la curación de las quemaduras, ayudando a aumentar la elasticidad, color y textura de la piel dañada y también de la circundante.

Hidrata la piel seca

La piel, a partir de los 45 años, fabrica menos colágeno y pierde gran parte de su elasticidad.

La vitamina A, en forma de ácido retinoico, que contiene el aceite de Rosa Mosqueta mejora los niveles de humedad de la piel y crea una barrera de impermeabilidad que dificulta la pérdida de agua, por lo que la piel estará más hidratada.

Esto ocurre gracias al efecto que refuerza la barrera de ceramidas dentro de las células de la piel, resultando así en una mayor hidratación.

Beneficioso para la piel en el embarazo

Durante el embarazo la piel de las mujeres se estira mucho más de lo habitual en diferentes zonas del cuerpo. Los cambios hormonales también provocan que aparezcan las temidas estrías. La aplicación, mediante masajes, de aceite de Rosa Mosqueta (salvo en el pezón) mitigará las marcas y ayudará a que la piel de la embarazada luzca suave y tersa.

Así también, ayudará a prevenir la aparición de estrías y mejorará la cicatrización en caso de cesárea, dadas sus propiedades regeneradoras de la piel. Durante la última fase del embarazo (después de las 32-34 semanas), se puede aplicar unas 3 veces a la semana vía masaje a la zona del perineo para aportar una mayor elasticidad a esta zona, reduciendo el riesgo de tener que realizar una episiotomía.

Fortalece el sistema inmunológico

Gracias a su contenido de antioxidantes, como los flavonoides, polifenoles o carotenoides, y la vitamina C, la Rosa Mosqueta es una buena defensora del sistema inmunológico.

Siendo así, es útil para proteger mejor al organismo frente a resfriados o gripes, y es una alternativa a otros productos naturales que contienen vitamina C, pero que podrían no ser tolerados por ciertas personas, como las que tienen cistitis intersticial.

Ayuda a prevenir la aparición de lunares cancerígenos

Al ser un antioxidante, el aceite de Rosa Mosqueta ayuda a neutralizar los radicales libres, que son átomos inestables que en exceso pueden fomentan la aparición del cáncer (en este caso, de piel). Los excedentes de vitaminas y ácidos grasos que aporta el aceite (que no han sido consumidos por el cuerpo para sus procesos naturales) se almacenarán en la membrana celular, creando un muro de protección que hará que sean las vitaminas y ácidos los que se oxiden.

Así también, ayuda a prevenir el cáncer cutáneo al estimular la síntesis de melanina, que es la sustancia que da protección a la piel, además de darle su color.

Regula eficazmente el nivel de glucosa en sangre

Se ha comprobado que el aceite de Rosa Mosqueta ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo cual es muy importante para quienes sufren de diabetes. Por lo tanto, será útil para prevenir las variaciones de azúcar gracias a su efecto en balancear la insulina y la glucosa.

Respecto a la prevención de la diabetes, se han hecho prometedores estudios en ratas, pero aún no se comprobado su efecto en humanos.


Recuerda conservar muy bien el aceite de Rosa Mosqueta para que no pierda cualidades. Para ello, asegúrate de conservarlo en un frasco de vidrio perfectamente cerrado para evitar que se evapore o que pueda contaminarse. Consérvalo en un lugar fresco y seco y deséchalo cuando pase un año.


¿Sabías qué…? La Rosa Rubiginosa puede llegar a medir tres metros y está llena de ramas con espinas delgadas y largas; y también en la actualidad Chile es el mayor productor mundial de aceite de Rosa Mosqueta y exporta casi el 85 por ciento de su producción.